domingo, 25 de noviembre de 2012

METODOLOGÍA CONLLEVA ENTRE OTRAS COSAS LA ELECCIÓN DEL MEDIO (TICs)


Buenos Días!!!

Aunque en la anterior entrada ya hice una extensa alusión de la integración de las TICs en el currículum, creo conveniente que nos detengamos de manera especial en la Metodología y en la elección del Medio a utilizar.
Cuando vimos en la entrada anterior un posible ejemplo de esquema a seguir a la hora de planificar didácticamente una clase, un curso... Vimos que en un momento concreto se elige la Metodología y es en ese instante cuando nos tenemos que plantear una serie de preguntas: ¿Qué quiero yo?, ¿Quiero que aprendan de memoria? ¿Quiero que reflexionen?

  • Técnica lo más directiva posible que no permita mucha creatividad.
  • Metodología no directiva si quiero que piense, razone, especule. Permite cierta creatividad como por ejemplo pensar y elaborar su propio discurso sobre un asunto, para lograr mayor socialización se puede utilizar el trabajo colaborativo...
Se trata de un momento crucial elegir la Metodología ya que ésta condiciona todo el resto del Diseño (Ver esquema, entrada anterior : Integrar cualquier tipo de Tecnología en la Enseñanza), se empiezan a tomar otra serie de decisiones, entre otras las de los Medios.

Ahora, una vez decidida la Metodología, hay que revisar otra vez quiénes son mis alumnos y acoplarlos a través de la Metodología como muestra el siguiente ejemplo:

Ejemplo: Utilización de Técnicas Colaborativas:

La política del Sistema Educativo Español ha tenido el error de empezar el Diseño por los Medios, estos es dotar de equipamientos de ordenadores, no sabiendo para qué y si les podrían servir o no. El Medio tiene que llegar en un momento concreto de la toma de decisiones. En este punto, en el Medio entrarían las TICs y la toma de decisiones sobre las mismas.

Las TICs son Tecnologías muy sofisticadas y condicionan el proceso de enseñanza para integrarlas correctamente.

Es importante tener en cuenta que en ocasiones se utilizan como rasgo de novedad, pero no hay ninguna novedad. Este es el caso de los profesores que cuelgan los documentos en Red utilizando un sistema muy sofisticado de comunicación, cuando la función que le va a dar el alumno es imprimir ese documento, ya que nadie lo trabaja desde la pantalla de su ordenador. Resultaría más barato hacer una fotocopia del original en reprografía. Se debe evaluar las posibilidades que la herramienta tiene porque el ejemplo expuesto no es integrar las TICs. Utilizar una Tecnología tan sofisticada para hacer lo mismo no tiene sentido, además con el agravante que cuando un Medio comienza a utilizarse de una determinada forma, cambiarlo es casi imposible.

Por ejemplo El Vídeo para lo único que se está utilizando es para motivar y es un medio “potente”, pero no se ha sabido integrar, se empezó a usar mal y ya se sigue utilizando mal, y es difícil cambiar el modelo.


  1. Un vídeo no se debe utilizar en el aula más de 6 minutos, ya que no serviría para nada.
  2. El vídeo debe estar integrado en un antes y un después. Hay que preparar al alumnado con materiales previos (conceptos vistos previamente), así cambia su actitud y poseerá diferentes criterios que cuando está en casa frente al Televisor. El vídeo pasa en el tiempo y deben dominar el Vocabulario por lo que el profesor tiene que examinarlo previamente para comprobar que el vocabulario es entendible por sus alumnos/as.También se deben aportar materiales complementarios para volver a esos contenidos sin que se vuelva a ver el vídeo.
  1. También es importante tener en cuenta que a la hora de evaluar conceptos del vídeo, el alumnado pueda responder a mis preguntas a través del mismo Medio que le ha dado la Información. Se puede evaluar utilizando el mismo tipo de código, si no, lo estaríamos evaluando de
                                                                       - Concepto
                                                                 - Cambio de Código

Conclusón: Hay que combinarlo con otro medio (por ejemplo: documento).

Nosotros mismos experimentamos la falta de un medio complementario al Vídeo para responder a las exigencias que se nos exigían, esto es, calcular la proporción áurea a través del Visionado del Vídeo “Donald en el País de las Matemáticas”, este ejemplo nos sirvió para concienciarnos sobre la necesidad de utilizar el Vídeo pero combinado con otros medios.

CÓMO CALCULAR LA PROPORCIÓN ÁUREA

He tenido que recurrir a una Url de la Red para tener un material complementario al Vídeo, dicha Url es la siguiente:
http://www.pauloporta.com/Fotografia/Artigos/epropaurea1.htm

Su nombre tiene algo de mítico porque suena mucho más de lo que realmente se le conoce. Se le llama también divina proporción, número de oro, regla dorada, etc. Su construcción y uso no es nada complicado, lo que pasa es que es mucho más inmediato hacer una proporción estática, basada en la igualdad, como dividir algo por un número entero, lo mismo que establecer un ritmo de crecimiento a partir de por ejemplo la duplicación: 1, 2, 4, 8, 16... En el mundo de la informática es lo usual, y cuando nos condicionan factores materiales, espaciales, físicos, la cuadrícula es la forma más cómoda de adaptarse a estos condicionantes. Sin embargo en la naturaleza se manifiestan otras organizaciones formales y principios proporcionales mucho más interesantes como modelo para el trabajo creativo.
La proporción áurea está formulada ya en los Elementos de Euclides (s.-III), en una construcción geométrica denominada División de un segmento en media y extrema razón. La idea es tan simple como perfecta: El todo se divide en dos partes tal que, la razón proporcional entre la parte menor y la mayor, es igual a la existente entre la mayor y el total, es decir, la suma de ambas.
El segmento de partida es AB. Para aplicarle la Sección Áurea se le coloca perpendicularmente en un extremo (B) otro segmento que mida exactamente la mitad. Se define así un triángulo rectángulo con los catetos en proporción 1:2. Pues bien, a la hipotenusa se le resta el cateto menor (arco de la derecha) y la diferencia, que llevamos al segmento AB con otro arco, es la sección áurea de éste. La parte menor Bfi es a la mayor Afi como ésta es a la suma AB.



Igual de simple es hacer la operación inversa, es decir, averiguar de qué medida es sección áurea el segmento AB. Formamos el mismo triángulo que antes, pero en lugar de restar a la hipotenusa el cateto menor, se le suma. AB es sección áurea de Afi, y este segmento es la suma de AB y su sección áurea hallada en el esquema anterior, por supuesto.


Un rectángulo áureo es aquel en que sus lados están en razón áurea. Se puede construir rápidamente a partir de un cuadrado: cogemos el punto medio de la base, tomamos con un compás la distancia hasta uno de los vértices superiores y con un arco llevamos esta medida a la prolongación de la base. El rectángulo ampliado es áureo, como también la ampliación, si suprimimos el cuadrado inicial, tiene esta misma proporción:
A veces vemos estas otras construcciones, pero hacen lo mismo que la anterior, definir un triángulo rectángulo con un lado y la mitad de otro, restar la mitad a la hipotenusa y aplicar la diferencia como ampliación del cuadrado:





A continuación comento algunas curiosidades geométricas, pero quien sólo le interese el trazado y hacer alguna prueba, puede saltar esta parte.

La (pseudo)espiral logarítmica
Del gráfico anterior, deducimos que a cualquier rectángulo áureo se le puede restar por su lado menor o bien añadir por su lado mayor un cuadrado, y el resultado sigue siendo un rectángulo áureo. En gnomónica diríamos que el cuadrado es el gnomon del rectángulo áureo (traduzco: gnomon es aquella figura que añadida a otra le proporciona más superficie sin cambiar la forma). Esta propiedad se ilustra frecuentemente con esta espiral logarítmica:




Lo de espiral logarítmica hay que matizarlo, es una pseudo-espiral porque se forma con arcos de 90º de circunferencia inscritos en cada cuadrado y enlazados entre sí, mientras que en una verdadera espiral hay un cambio de curvatura constante, no cambios puntuales. Pero crece en proporción geométrica, por eso lo de logarítmica.

Su valor numérico
Si hacemos la construcción del rectángulo áureo hacia los dos lados de un cuadrado, el total es un rectángulo Raiz de cinco (sus lados están en proporción 1:R5)


Se ve aún más claro si ponemos un doble cuadrado. Por el Teorema de Pitágoras sabemos que su diagonal mide Raiz de 5, y es el doble que el radio utilizado en las construcciones anteriores. Así que realmente lo que estábamos haciendo con aquel triángulo era sumar o restar 0'5 a la hipotenusa que es 1/2 de R5.


La fórmula por tanto es fi = R5+1 / 2 = 1'61803398

Y su inversa (sección áurea) fi = R5-1 / 2 = 0'61803398
Se ve perfectamente que forman una serie aditiva, porque entre los dos valores está el factor 1.






domingo, 18 de noviembre de 2012

INTEGRAR CUALQUIER TIPO DE TECNOLOGÍA EN LA ENSEÑANZA


                         
La Metodología determina la Tecnología a utilizar, este aspecto es fundamental a la hora de integrar una Tecnología en la Enseñanza.


Estoy de acuerdo con Jaime H. Sánchez del Departamento de Ciencias de la Computación, Universidad de Chile en su artículo sobre Integración Curricular de las TICs cuando nos diferencia claramente el uso curricular de las Tecnologías y la Integración Curricular de las TICs.

Usar curricularmente las tecnologías puede implicar utilizarlas para los más diversos fines, sin un propósito claro de apoyar un aprender de un contenido. Por el contrario, la integración curricular de las tecnologías de la información implica el uso de estas tecnologías para lograr un propósito en el aprender de un concepto, un proceso, en una disciplina curricular específica. Se trata de valorar las posibilidades didácticas de las TICs en relación con objetivos y fines educativos.

Al integrar curricularmente las TICs ponemos énfasis en el aprender y cómo las TICs pueden apoyar aquello, sin perder de vista que el centro es el aprender y no las TICs. Esta integración implica e incluye necesariamente el uso curricular de las TICs. 

Integrar las TICs es hacerlas parte del Currículum, enlazarlas armónicamente con los demás componentes del currículum. Es utilizarlas como parte integral del currículum y no como un apéndice, no como un recurso periférico.

Integrar las TICs al Currículum implica integrarlas a los principios educativos y la didácta que conforman el engranaje del aprender. Esto es, integrar curricularmente las TICs implica empotrarlas en las metodologías y la didáctica que facilitan un aprender.
¿Qué es y qué no es Integración Curricular de las TICs?

INTEGRACIÓN CURRICULAR DE LAS TICs IMPLICA
QUÉ NO ES INTEGRACIÓN CURRICULAR DE TICs

  • Utilizar transparentemente de las tecnologías.
  • Usar las tecnologías para planificar estrategias para facilitar la construcción del   aprender. 
  • Usar las tecnologías en el aula.
  • Usar las tecnologías para apoyar las clases.
  • Usar las tecnologías como parte del currículum.
  • Usar las tecnologías para aprender el contenido de una disciplina.
  • Usar software educativo de una disciplina.












  • Poner computadores en la clase sin capacitar a los profesores en el uso y la integración curricular de las TICs
  • Llevar a los alumnos al laboratorio sin un        propósito curricular claro
  • Substituir 30 minutos de lectura por 30 minutos de trabajo con el computador en temas de lectura
  • Proveer software de aplicación como enciclopedias electrónicas, hoja de cálculo, base de datos, etc., sin propósito curricular alguno
  • Usar programas que cubren áreas de interés especial o expertise técnico, pero que no ensamblan con un área temática del curriculum.
  • Podríamos enumerar diversas otras, pero la idea es ejemplificar acciones que implican el uso de las TICs, pero que generalmente no implican una real integración curricular de estas tecnologías.



Diferenciemos la integración curricular de TICs de la mera integración de las TICs.

Otro aspecto que es fundamental diferenciar la integración curricular de las TICs de la integración de las TICs. Cuando hablamos de integración curricular de las TICs nos referimos a la relevancia de integrar las TICS y embeberlas en el desarrollo curricular. El propósito es la actividad de aprendizaje, la acción pedagógica, el aprender y las TICs son herramientas que vehiculan aquello. Las TICs se utilizan para fines curriculares, para apoyar una disciplina o un contenido curricular. Son herramientas para estimular el desarrollo de aprendizajes de alto orden. Las TICs se tornan invisibles, el profesor y el alumnado se apropian de ellas y las utilizan en un marco situado del aprender.


Por el contrario, cuando hablamos de integración de tecnología al currículum el centro es la tecnología. Aprender las TICs aparece como el foco de atención, sin  un objetivo curricular de aprendizaje en mente. Es un enfoque tecnocéntrico de integración de las TICs. Es una mirada centrada en la tecnología y no en el aprender.



Requerimientos para la integración curricular de las TICs 

Varios autores señalan la importancia de definir ciertos requerimientos para integrar curricularmente las TICs, tales como:


  1. Una filosofía de partida que valore sus posibilidades didácticas en el proceso educativo en el marco del objetivos de la escuela e insertas en el proyecto educativo (Reparaz et al., 2000)

  1. Asumir un cambio de rol del profesor y del alumno (Reparaz et al., 2000; Bartolomé, 1996; Adell, 1997; Cebrián, 1997; Poves, 1997; Roca, 2001; Sánchez, 2000, 2001)

  1. Que el curriculum oriente el uso de las TICs y no que las TICs orienten al curriculum (Dockstader, 1999).

  1. Implica una innovación educativa (Dede, 2000; Gros, 2000)

  1. Un uso invisible de las TICs, para hacer visible el aprender (Sánchez, 2001)

  1. Un cambio desde una concepción centrada en las TICs a una concepción centrada en el aprender con las TICs (Sánchez, 1998)

  1. La concreción de un proyecto curricular que incorpore las TICs como estrategia de individualización educativa (Reparaz et al., 2000)

  1. Las habilidades en el uso de las TICs requeridas/desarrolladas deben estar directamente relacionadas con el contenido y las tareas de la clase (Dockstader, 1999)

  1. Las habilidades en el uso de las TICs requeridas/desarrolladas tienen que estar unidas a un modelo de aprender lógico y sistemático (Dockstader, 1999)


Niveles para la integración curricular de TICs

Como hemos ya señalado, no es lo mismo usar que integrar curricularmente las TICs, así como también no es lo mismo “estar en la escuela” que “estar en el aula aprendiendo”, construyendo aprendizajes. En general, podemos distinguir tres niveles para llegar a la integración de las TICs: Apresto, Uso e Integración.

Apresto de las TICs es dar los primeros pasos en su conocimiento y uso, tal vez realizar algunas aplicaciones, el centro está en vencer el miedo y descubrir las potencialidades de las TICs. Es la iniciación en el uso de las TICs, no implica un uso educativo, el centro está más en las TICs que en algún propósito educativo.

Uso de las TICs implica conocerlas y usarlas para diversas tareas, pero sin un propósito curricular claro.Implica que los profesores y aprendices posean una cultura informática, usen las tecnologías para preparar clases, apoyar tareas administrativas, revisar software educativo, etc. Las tecnologías se usan, pero el propósito para qué se usan no está claro, no penetran la construcción del aprender, tienen más bien un papel periférico en el aprendizaje y la cognición. Las tecnologías no son usadas para apoyar una necesidad intencional del aprender. Si bien es cierto que son usadas para apoyar actividades educativas, a este nivel muchas veces le cuesta despegarse de una mirada donde la tecnología está al centro. En otras palabras, parte importante de este nivel corresponde a un enfoque más tecnocéntrico del uso de la tecnología para apoyar el aprender (Sánchez, 1998).

Integración curricular de las TICs es embeberlas en el currículum para un fin educativo específico, con un propósito explícito en el aprender. Es aprender X con el apoyo de la tecnología Y. Es cuando los alumnos aprenden biología poblacional utilizando un software educativo que simula diversos escenarios donde puede manipular una serie de variables y visualizar las consecuencias en el crecimiento y mortalidad de una población de seres vivos, como resultado en la variabilidad de los datos y variables modificadas. Integrar curricularmente las TICs implica necesariamente la incorporación y la articulación pedagógica de las TICs en el aula. Implica también la apropiación de las TICs, el uso de las TICs de forma invisible, el uso situado de las TICs, centrándose en la tarea de aprender y no en las TICs. El centro es X y no Y. Es una integración transversal de las TICs al currículo. El aprender es visible, las TICs se tornan invisibles (Sánchez, 2001). 



Niveles de integración curricular de las TICs

Definiciones de Integración Curricular de las TICs

Gross (2000) señala que integrar curricularmente las tecnologías es “utilizar las TICs en forma habitual en las aulas para tareas variadas como escribir, obtener información, experimentar, simular, comunicarse, aprender un idioma, diseñar....todo ello en forma natural, invisible.....va más allá del mero uso instrumental de la herramienta y se sitúa en el propio nivel de innovación del sistema educativo” (Gros, 2000).

Diversos autores plantean la necesidad de la integración curricular de las TICs expresada en una planificación curricular de aula, de forma que su uso responda a necesidades y demandas educativas (Reparaz et al., 2000; Escudero, 1992, 1995; Martínez Sánchez, 1995). Vásquez (1997) señala que “una adecuada integración curricular de las TICs debe plantearse no como tecnologías o material de uso, sino como
tecnologías acordes con los conceptos y principios generales que rigen las acciones y los procesos educativos”

Dockstader (1999) señala que integrar curricularmente las TICs, es “hacer que el currículum oriente el uso de las TICs y no que las TICs orienten al currículum”

Escudero (1995) señala que una pertinente integración curricular de las TICs implica  una influencia de ambos: el currículum y las TICs. Ello incluye un proceso complejo de acomodación y asimilación entre ambos, donde el currículo ejerce sobre las TICs operaciones  de reconstrucción. 


Modelos de Integración Curricular de TICs

Jacobs propone un continuo de cinco operaciones para la integración curricular, comenzando con diseños basados en una disciplina y diseños paralelos, para proseguir con aquellos multidisciplinarios, interdisciplinarios e integrados.


A continuación se presenta una taxonomía recogida por Sánchez (Sánchez, 2002) la cual nos expone seis formas de utilización de las tecnologías en el ámbito curricular.




La forma anidada implica que en una asignatura el profesor estimula el trabajo de distintas habilidades, de pensamiento, social y de contenido específico, utilizando las TICs




La forma tejida implica que un tema relevante en una asignatura es tejido con otros contenidos y disciplinas, de manera que los alumnos y alumnas utilizan el tema para examinar conceptos e ideas con el apoyo de las TICs .




La forma enroscada implica enroscar habilidades sociales, de pensamiento, de inteligencias múltiples, y de uso de las Tics a través de varias disciplinas.


La forma integrada implica unir asignaturas en la búsqueda de superposiciones de conceptos e ideas, utilizado las TICs como plataforma de apoyo.



En la forma inmersa las asignaturas son parte del expertise del aprendiz, filtrando el contenido con el apoyo de las TICs y llegando a estar inmerso en su propia experiencia .



Finalmente, en la forma en red el alumnado realiza un filtrado de su aprendizaje y genera conexiones internas que lo llevan a interacciones con redes externas de expertos en áreas relacionadas, utilizando las TICs como plataforma de apoyo.




La integración curricular requiere cambios más profundos en las prácticas de enseñar y aprender, como un papel más activo y constructivo del alumnado, un profesor como facilitador de la construcción de los aprendizajes, así como una flexibilización del currículo en términos de tipo, cantidad, integración y profundización de contenidos,  y bloques de hora pedagógica, entre otras.


A continuación vamos a ver a través de un esquema cómo sería la Integración curricular de las TIC  y cómo esta programación orienta la integración de las TIC :

Como podemos apreciar en el esquema  la integración Curricular de las TICs ocurre en un momento de toma de decisiones, esto es una vez decidida la  Metodología y nos sirve para reflexionar que el uso de estas tecnologías debe ser para lograr un propósito educativo.Se trata de valorar las posibilidades didácticas de las TICs en relación con objetivos y fines educativos.

FUENTES:
www.cibersociedad.net/public/documents/71_vd24.doc

www.c5.cl/mici/pag/papers/inegr_curr.pdf



domingo, 11 de noviembre de 2012

PIRATAS DE SILICON VALLEY





“Piratas de Silicon Valley” (1999), se trata de un docudrama no autorizado dirigido por Martyn Burke que aborda el nacimiento de dos de las empresas más representativas de la tecnología, Apple y Microsoft en la que los actores Noah Wyle y Anthony Michael Hall interpretan magistralmente a Steve Jobs y Bill Gates, respectivamente.
El filme narra el nacimiento de la empresa de la manzana y muestra a Steve Jobs y Steve Wozniak como dos jóvenes entusiastas amantes de las computadoras. Ambos crean la Apple I en el garaje de Jobs ensamblando circuitos de la época (1976) dentro de cajas de madera. Luego experimentan el fracaso en búsqueda de financistas hasta que un inversionista llega a su local y les ofrece nada menos que 250 mil.
En adelante el éxito en los negocios le sonrió a Steve Jobs pero su vida personal se complica al negarse a reconocer a la hija de su novia.
Paralelamente, Bill Gates se asocia con Paul Allen y Steve Ballmer para dar vida a lo que hoy conocemos como la multinacional Microsoft. El éxito de esta empresa tiene su origen en la sagaz idea de asociarse con IBM para venderle su primer sistema operativo (DOS) pero sin una cláusula de exclusividad (el mismo sistema lo podía vender Microsoft a otras empresas).
La conexión Microsoft – Apple se produce años después y también el conflicto de ambas empresas por el supuesto “hurto” por parte de Bill Gates de la idea de Steve Jobs de dotar a sus computadoras de una interfaz gráfica, algo que había partido en realidad de la empresa Xerox, según los realizadores del documental, que se valieron de esa historia para darle el nombre que le pusieron: “Piratas de Silicon Valley”.
La historia abarca hasta 1985, cuando Steve Jobs fue separado de Apple por John Scully (a quien él mismo contrato como presidente) debido a disputas sobre el manejo de la empresa.
Steve Jobs regresó a la compañía en 1997 tras conquistar el éxito con la compañía de animación Pixar. Apple se encontraba en graves dificultades pero Steve se encargó de reflotarla, transformó la industria musical con el iPod e Itunes, revolucionó la telefonía móvil con el iPhone y creó un nuevo tipo de computadoras, las tablets.

Realmente considero que aunque en el Mercado la competencia hace que se esfuercen en ofrecer los mejores productos a los usuarios, debido a que si no ofrecen innovaciones el mercado los deja fuera. Considero una falta de ética el apropiarse de proyectos que no han creado ellos mismos y utilizarlos en su propio beneficio. Ambos lo hicieron, pero  no hay que negar el gran ingenio de ambos que al fin y al cabo son las tecnologías que estamos cotidianamente utilizando y se han convertido en una necesidad en nuestros días.

Resulta curioso como el título de la película "Los Piratas de Sillicon Valley" ya que destacan como el crecimiento de las empresas, en ocasiones se fortaleció con el robo de información o plagio de tecnología de los competidores, para a partir de ahí desarrollar nuevas plataformas y explotarlas como propias y cómo en la actualidad uno de los problemas más serios de ambas empresas, es que invierten mucho dinero en tratar de evitar ese plagio de información y la piratería de sus productos.

Resulta  interesante toda la película por la cantidad de talentos que deben unirse para hacer una gran empresa y por el origen de las dos grandes en el mercado tecnológico en cuanto a sistemas operativos, estos son, Windows (Microsoft) y Os (Apple)



FUENTES











domingo, 4 de noviembre de 2012

GLOBALIZACIÓN. PLURALISMO Y TOLERANCIA


La Teconología mundial ha ayudado  a la Globalización, digo ayudado porque al fin y al cabo somos las personas las que con ayuda de las Tecnologías (creadas por ilustres innovadores) establecemos ese tipo de relaciones mundiales. Sin nosotros nada de ello sería posible y sin el desarrollo de las Tecnologías tampoco hubiese sido posible la infinitud de posiblilidades de intercambio que se producen a nivel mundial…. Las máquinas, artilugios tecnológicos no funcionan solos, somos nosotros los que debemos tomar las decisiones, no me gusta perder esa perspectiva.

El desarrollo de la Tecnología crea un espacio nuevo, un “no lugar” que es el Ciberespacio, en donde se producen numerosas transacciones, intercambios… La Tecnología mundial hace posible el desarrollo de la Globalización, un nuevo fenómeno sociológico, la cual crea una nueva sociedad desde el punto de vista del Trabajo, Economía, dinero….hace posible nuevas posibilidades que aunque en antaño ya se intuían, recordemos por ejemplo a Nikola Tesla (1856-1943), un ingeniero, poeta e inventor yugoslavo quien ya predijo la existencia de un sistema energético de distribución mundial que permitiría conectar todas las estaciones telefónicas del mundo, la difusión mundial de información y noticias, correo y otros escritos, la reproducción y envío de fotografías e imágenes, la implantación de un sistema de difusión musical, la impresión a distancia y la implantación de un registro horario universal. Pero en tan solo medio siglo todo se ha hecho real…con sus virtualidades y sus desventajas. Por ejemplo existe una segregación por los que no están (Brecha Digital) y también porque dentro de los que están, no todos están en las mismas condiciones….Se dice que la Globalización es mejor para que avancen los países menos desarrollados, bajo mi punto de vista, este es un tema controvertido pues los países desarrollados buscan mano de obra barata de otros países menos desarrollados para retribuirles con sueldos más baratos que si contratasen a personas de su propia nación… La idea de quitar barreras entre países no es en absoluto una mala idea, pero que países se aprovechen de los que están en desventaja, no me parece justo para los menos desarrollados, pero en términos económicos quizás sea simplemente ”un buen negocio”.

Pero adentrándonos en el tema educativo que es el que nos concierne más directamente sin obviar en absoluto lo demás, considero que la Globalización abre puertas a la Educación. Puedes matricularte en escuelas, universidades de otros países que ofrecen sus servicios a través del Ciberespacio es una buena oportunidad de abrir horizontes educativos. Y ya será nuestra toma de dicisiones la que haga que nos matriculemos en un lugar u otro atendiendo a diferentes criterios. En el Ciberespacio también están apareciendo empresas para certificar los conocimientos. La Red ha abierto sus puertas a la Educación y resulta interesante conocerlas pues nos abren nuevas posibilidades de aprendizaje.

El término de Mundialización entra lo mercantil y todo lo demás, todo lo que tiene que ver con la Cultura, Costumbres, todo…nos lleva a hablar de que los sujetos comparten sus Culturas en ese no lugar o ciberespacio. Al hablar de Culturas es un buen momento para hablar de GIOVANNI SARTORI Y EL PLURALISMO





Giovanni Sartori nos habla del pluralismo: Entender el pluralismo es también entender el significado de tolerancia, consenso, disenso y conflicto. Tolerancia no es indiferencia, no presupone indiferencia. Si somos indiferentes no tenemos interés: y aquí se acaba todo. Tampoco es verdad, como se sostiene con frecuencia, que la tolerancia presuponga cierto relativismo. Está claro que si somos relativistas estamos abiertos a una multiplicidad de puntos de vista.

Pero es tolerancia (su mismo nombre lo indica) precisamente porque no implica una visión relativista. Quien tolera tiene creencias y principios, los considera verdaderos, pero al mismo tiempo permite que otros tengan el derecho de cultivar “creencias equivocadas”(…).

Por tanto, ¿qué grado de elasticidad tiene la tolerancia? Si la pregunta nos obliga a buscar un límite fijo y preestablecido, no lo encontraremos. Sin embargo, es posible establecer el grado de elasticidad de la tolerancia mediante tres criterios. El primero es que siempre debemos aportar razones de aquello que consideramos intolerable (es decir, la tolerancia excluye el dogmatismo). El segundo atañe al harm principle, al principio de no hacer daño, de no perjudicar. Resumiendo, no estamos obligados a tolerar comportamientos que nos acarrean daño o agravio. El tercer criterio está basado en la reciprocidad: al ser tolerantes hacia los demás, esperamos ser tolerados nosotros mismos.

Veamos ahora qué es consenso. El inglés nos permite distinguir entre consensus y consent, entre un estado difuso de consenso, y un consentir preciso y concreto. Es una distinción que nos sirve para precisar que el consenso en cuestión no es un aprobar de forma activa o un sostener una cosa u otra. El consenso puede ser, por tanto, una pura y simple aceptación, un concurrir generalizado y meramente pasivo. Incluso en este caso, el consenso es un compartir que, de alguna forma, relaciona. Definición que aclara la conexión entre el concepto de consenso y el de comunidad.

Nótese que incluso puede definirse la comunidad como «un compartir que, de alguna forma, relaciona». Y mi tesis debe llegar, para ser completa, a la noción de comunidad, porque ya no podemos asumir que la unidad política por excelencia sea el Estado-nación(…).

Aunque el Estado-nación sea o nos parezca aún importante, el hecho es que, en perspectiva, el Estado-nación se constituyó durante el siglo XIX, y la felix Austria, el imperio poliétnico y multinacional de los Habsburgo, se sostuvo magníficamente (por lo menos combatiendo con éxito) hasta la derrota de 1919.

El Estado-nación ha sido, por tanto, el principio organizativo unificador del Estado moderno -sólo y sobre todo en Europa- durante menos de dos siglos. Antes, y a partir de la Edad Media, las nationes eran las lenguas. La nación alemana estaba formada por aquellos que hablaban en alemán, y esto vale para todos. El Estado-nación fue concebido por el Romanticismo -la Ilustración fue cosmopolita- como una entidad que no era sólo lingüística (…)

Sea como fuere, mi punto de vista es éste: cuanto más se debilita la «comunidad nacional», tanto más debemos buscar o volver a encontrar una comunidad (…).


Pero lo que no creo es que debamos volver a lo pequeño, y que «lo pequeño sea lo mejor». Es verdad que las comunidades del pasado (la polis griega, los municipios medievales, la democracia de aldea) eran microcolectividades que actuaban cara a cara. Pero si la comunidad no está concebida como un cuerpo operativo, sino como un identity marker, como un «identificador», como un sentir común en el que nos identificamos y que nos identifica, entonces no es necesario que una comunidad sea pequeña.

De esta forma, los italianos, los franceses, los alemanes, y así sucesivamente, pueden ser concebidos como «comunidades amplias», de la misma forma que son y eran concebidos como naciones; y aunque la Comunidad Europea, o el concepto de una comunidad latinoamericana, nos sugiera la idea de «comunidades abstractas», si estas grandes agregaciones están participadas y nos proporcionan el sentido de participación, es completamente lícito considerarlas como comunidades, aunque lo sean de forma sui géneris.

Afirmo, pues, que los seres humanos viven de forma infeliz en el estado de masas solitarias, en condiciones anónimas, y, por tanto, que siempre tratan de pertenecer, de acomunarse y de identificarse en el seno de organizaciones y en organismos en los que se reconocen: para empezar, en comunidades concretas de vecindad, pero también en amplias “comunidades simbólicas” (…).

¿Hasta qué punto podemos tensar el concepto de comunidad? (...). Hablar de comunidad mundial es pura retórica, es hacer que se evapore el concepto de comunidad. Considero, por el contrario, que el animal humano se agrega en coalescencia y «está junto a» en calidad de animal social, siempre que exista un límite (móvil pero no imborrable) entre nosotros y ellos. Nosotros es nuestra identidad; ellos son su identidad diferente que determina la nuestra. Somos quienes somos en función de quienes no somos. Toda comunidad implica «clausura», un recogerse juntos que es también un cerrar hacia fuera, un excluir. Un «nosotros» que no esté circunscrito por un ellos ni siquiera puede constituirse.

Una vez aclarado esto puedo plantearme la pregunta más espinosa de todas: ¿en qué medida el pluralismo amplía y diversifica la noción de comunidad? Es decir, ¿qué relación mantienen entre sí pluralismo y comunidad? ¿Puede una comunidad sobrevivir fraccionada en subcomunidades que son, en concreto, contracomunidades que llegan a rechazar las reglas que constituyen un convivir comunitario? Al afrontar esta cuestión tan delicada tengo que recordar que la comunidad pluralista es una adquisición reciente, difícil, obviamente frágil. Una comunidad pluralista está definida por el pluralismo. Y el pluralismo tal como lo he definido presupone una disposición tolerante y, estructuralmente, asociaciones voluntarias «no impuestas», afiliaciones múltiples, y, también líneas de división, transversales y entrecruzadas.

Las comunidades del pasado -desde la polis griega hasta las comunidades puritanas- no tenían estas características, más bien lo contrario. Recuérdese además que estas características se han desplegado, hasta ahora, sólo en el mundo occidental y occidentalizado. Que es precisamente el mundo más expuesto a masivas inmigraciones del Este, y sobre todo de África y del Tercer Mundo.

Esta situación, se dirá, tiene precedentes: y cuando afirmamos esto consideramos sobre todo el caso de EE UU. Sí, el nuevo mundo es todo un mundo de «recién llegados»; la llegada de inmigrantes a EE UU fue, en determinados periodos, realmente masiva.

Entre 1845 y 1925 -ochenta años-, unos 50 millones de personas atravesaron el Atlántico; y en los años 1900-1923 fueron 10 millones los inmigrantes. Pero estos recién llegados encontraban, en el nuevo mundo, un espacio vacío inmenso, buscaban y deseaban una nueva patria, y les hacía felices convertirse en norteamericanos: para estos 50 millones de inmigrantes antes mencionados, el melting pot funcionó muy bien. Sin embargo, el viejo mundo es desde hace mucho tiempo un mundo sin espacios vacíos y un mundo de relativamente pocos «recién llegados». Y, por tanto, el precedente norteamericano no nos ayuda a afrontar el problema. Los europeos (occidentales) están preocupados, se sienten invadidos y están reaccionando.

¿Racismo? Es la acusación fácil que utiliza el que quiere ser siempre «políticamente correcto». Pero la acusación es superficial, generaliza demasiado, y corre riesgo de ser contraproducente. Quien es acusado de racista sin serlo se enfurece, y quizá termina por serlo de verdad. No debemos generalizar, sino precisar. El espectro de las reacciones frente a los recién llegados es variado y complejo. Para algunos -muchos-, la reacción es una defensa del puesto de trabajo y del salario. Para otros es xeno-miedo, un sentirse inseguros y potencialmente amenazados. Para otros, sin embargo, se trata de una reacción de rechazo (xenofobia). Y es sólo a partir de este punto en donde nos encontramos con el racismo. Pero incluso cuando el fenómeno es realmente un fenómeno de xenofobia y/o racismo, encontramos que estas reacciones no comprenden todos los aspectos. Se ofrece «resistencia» a los inmigrantes del Este desde el punto de vista económico, no racial. La xenofobia se concentra, sin embargo, en los inmigrantes africanos y musulmanes. En el primer caso con frecuencia es racial (no gusta una raza negra); pero en el segundo caso es, sobre todo, cultural.

Y éste es el verdadero meollo del problema. Hasta que no se llega al último caso, la controversia es principalmente de graduación: cuántos inmigrantes pueden ser absorbidos y en cuánto tiempo. Pero en el caso de los grupos movilizados o movilizables por el integrismo islámico, el problema es otro. Y se debe plantear de forma descarnada.

La pregunta es: ¿hasta qué punto una tolerancia pluralista se debe doblegar no sólo a «extranjeros culturales», sino también a abiertos y agresivos «enemigos culturales»?

En resumen, ¿el pluralismo puede aceptar, llegar incluso a aceptar, el propio resquebrajamiento, la ruptura de la comunidad pluralista? Es una pregunta semejante a la que en la teoría de la democracia se formula así: ¿debe consentir una democracia la propia destrucción democrática? Es decir, ¿debe consentir que sus ciudadanos voten a favor de un dictador?

Es una fórmula de increíble superficialidad sostener que una diversidad cada vez mayor, y por tanto radical y radicalizadora, es por definición un «enriquecimiento». Mi tesis es, por el contrario, que existe un punto a partir del cual el pluralismo no puede y no debe ir más allá; y que el criterio, en la difícil navegación que he ido describiendo, es esencialmente el de la reciprocidad. Pluralismo es, efectivamente, vivir juntos en la diferencia y con las diferencias; pero lo es -insisto- en contrapartida, respetándose.

Entrar en una comunidad pluralista es, a la vez, un adquirir y un conceder. Los extranjeros que no están dispuestos a conceder nada a cambio de lo que obtienen, que se proponen permanecer «extraños» a la comunidad en la que entran hasta el punto de poner en entredicho, por lo menos en parte, esos mismos principios, son extranjeros que inevitablemente suscitan reacciones de rechazo, de miedo y de hostilidad. El refrán inglés dice que la comida gratis no existe. ¿Debe y puede existir una ciudadanía gratuita, concedida a cambio de nada? En mi opinión, no.


Como dice María del Carmen Ainaga Vargas de la Universidad Veracruzana Giovanni Sartori, en su obra La sociedad multiétnica. Pluralismo, multiculturalismo y extranjeros cuestiona el multiculturalismo como proyecto ideológico. Y, a partir de esa crítica, aboga por una política de inmigración que sepa distinguir entre aquellos extranjeros susceptibles de integrarse en la sociedad receptora y aquellos otros para los que las diferencias religiosas o étnicas se erigen en "extrañezas radicales" (pág. 108).
La primera parte de la obra, la más extensa,  es como afirma el propio autor, una teoría de la buena sociedad. Examina el origen de la idea de pluralismo y el significado de la tolerancia. Según Sartori, el concepto de  pluralismo queda desprovisto de valor si por éste se entiende el mero hecho de "ser plurales". Todas las sociedades serían de alguna manera pluralistas en la medida en que  no conforman un todo indiferenciado, sino que están compuestas por grupos, comunidades y culturas diversas.
De ahí el esfuerzo por repensar el pluralismo, por definir los valores que afirma y por hacer explícitos los rasgos  que les son propios. En esa empresa procede cotejando el concepto con las ideas de tolerancia, consenso, respeto, afirmación de la diversidad, disenso y conflicto, entre otras. 
También distingue los niveles de análisis actitudinal, social y político. Concibe las comunidades pluralistas como entidades que  combinan una disposición tolerante con la existencia de asociaciones voluntarias y afiliaciones múltiples. De acuerdo con ello, uno de sus rasgos distintivos consiste en que, por lo general, las identidades lingüística, étnica o religiosa no se superponen, sino que se  agregan conforme a líneas de división"transversales y cruzadas" (pág. 50).

Es esta tensión entre aprecio de la diversidad y freno de la heterogeneidad lo que separa a pluralismo y multiculturalismo: mientras que el primero "se manifiesta como una sociedad abierta muy enriquecida por pertenencias múltiples", el segundo "significa el desmembramiento de la comunidad pluralista en subgrupos de comunidades cerradas y homogéneas" (pág. 127).
                                               
Una de las tesis centrales de Giovanni Sartori es que la sociedad pluralista no puede acoger sin desintegrarse a los extranjeros que la rechazan, y en particular a los que cabe concebir como "enemigos culturales" de la misma (pág. 54). 
La segunda parte,  se apoya en el análisis conceptual previo para proponer una política de inmigración restrictiva: tan preocupada por limitar el número de extranjeros asentados en Europa, como por restringir el acceso de los colectivos que a priori guarden mayor distancia cultural con la población europea. Introduce así una figura que incide ya directamente en la espinosa situación de la inmigración: el contraciudadano que rechaza los principios de la sociedad que le acoge mientras se beneficia de las  ventajas que le ofrece esa misma sociedad.
 
Desde el punto de vista de Sartori, una sociedad multiétnica, que aspira a diferenciar entre ciudadanos según características étnicas, raciales, religiosas o cualquier otra que éstos no puedan controlar, va en contra de la sociedad pluralista y debe, por tanto, ser rechazada.

De ahí nace la oposición que plantea, en la práctica, entre pluralismo y multiculturalismo. 
Pero estrictamente, lo que rechaza con total claridad es la ciudadanía diferenciada, aquella en la que a ciertos ciudadanos se les permiten ciertas cosas por pertenecer a ciertos grupos que no se les permiten a otros ciudadanos de grupos distintos. Lo que indica que no todos los inmigrantes son iguales, que convertirse en ciudadanos no es limitarse a ver reconocida la ciudadanía. Por tanto, la inmigración no puede tratarse con soluciones fáciles, sino que es un problema complejo que requiere mucha reflexión y soluciones igualmente complejas. 

Giovanni Sartori muestra que los problemas a los que se enfrenta una sociedad que recibe un gran flujo migratorio son muchos, variados y complejos, y que las soluciones, más allá de ideales utópicos, deberán estar a la altura de las circunstancias. Defiende la integración, pero que ésta implique una reciprocidad y una mínima aceptación por parte del integrado. Concluye el autor en que “el pluralismo no se reconoce en unos descendientes multiculturalistas sino en todo caso en el interculturalismo” (Pag 128).


CONOZCAMOS UN POCO MÁS A GIOVANNI SARTORI…



Desde la página Web de la Fundación Príncipe de Asturias se puede ver un discurso muy interesante de Giovanni Sartori, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2005, durante la ceremonia de entrega de los galardones, en el Teatro Campoamor de Oviedo.

Giovanni Sartori entre uno de los interesantes temas de los que habla en dicho discurso es sobre la cuestión de la Integración.La Integración no es entendida como Asimilación. La integración necesaria y suficiente es tan sólo la adhesión a los principios ético-políticos de la Democracia como sistema político.El factor que hace casi impermeable una identidad Cultural es el Factor Religioso, más concretamente,el monoteísmo, la Fe en un Dios único, que por eso mismo es el único Dios verdadero. Este monoteísmo puede ser neutralizado y detenido como sistema de domino teocrático por la rebelión de una sociedad laica que separe la Religión de la Política. Esta separación se produjo en el mundo cristiano a partir del Siglo XVII pero no ha ocurrido en el Islam, que era y sigue siendo culturalmente un sistema teocrático que todo lo abarca, todo mezclado, así pues ¿Voluntad del Pueblo o Voluntad de Dios? Mientras prevalece la Voluntad de Dios la Democracia no penetra ni en términos de exportación territorialmente ni en términos de interiorización donde quiera que el creyente se encuentre.

Giovanni Sartori nació en Florencia (Italia) en 1924. Se licenció en Ciencias Sociales en la Universidad de Florencia en 1946. Ha impartido clases de Filosofía Moderna, Lógica y Doctrina del Estado en las universidades estadounidenses de Stanford, Yale, Harvard, así como en el Instituto Universitario Europeo (Florencia). Es profesor emérito de la Universidad de Florencia, centro actual de la ciencia política italiana y uno de los referentes de la ciencia política mundial, y ocupa la cátedra Albert Schweitzer en Humanidades en la Universidad de Columbia (Nueva York). En 1971 fundó la Revista Italiana de Ciencia Política, que actualmente dirige en compañía de Mauricio Ferrera.
Autor traducido a más de treinta idiomas, entre sus obras destacan Ingeniería constitucional comparada (1994), ¿Qué es la democracia? (1997) y Homo Videns: la sociedad teledirigida (1998), donde reflexiona sobre el peligro individual y social de la televisión. En 2001 publicó La sociedad multiétnica. Pluralismo, multiculturalismo y extranjeros. De sus primeras obras, algunas consideradas clásicos, se pueden citar Political development and political engineering (1968), Partiti e sistemme di partito (1976) -por el que recibió el Outstanding Book Award de la Asociación Americana de Ciencia Política-, The influence of electoral systems: Faulty laws or faulty method (1986) y The theory of democracy revisited (1987), entre otros.
Miembro de la Academia Nazionale dei Lincei, desde 1988, es vicepresidente de la Societá Libera, destinada al estudio y promoción de los ideales liberales en la sociedad. Además, es doctor honoris causa por las universidades de Génova (Italia), Georgetown (Washington), de Guadalajara (México), de Buenos Aires, (Argentina), Complutense (Madrid) y Bucarest (Rumania). Colabora habitualmente como editorialista en el Corriere della Sera. Precisamente, uno de sus artículos publicados en este diario, La televisión, un monopolio y dos sombreros, le hizo merecedor en 2004 del premio de periodismo Manuel Ibáñez Escofet, que otorga la Fundació Catalunya Oberta. Ha recibido la Medalla de Oro al Mérito Cultural y Educativo de Italia, Medalla de Oro de la Instrucción Pública al Mérito de la Escuela, la Cultura y el Arte y es socio de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias. Es Comendador de la Ordem do Cruceiro do Sul de Brasil.


FUENTES


http://elpais.com/diario/1998/03/08/opinion/889311603_850215.html
http://letrasjuridicas.com/Volumenes/7/ainaga7r.pdf
http://www.fpa.es/es/2005-giovanni-sartori.html?texto=trayectoria&especifica=0
http://www.fpa.es/multimedia-es/videos/giovanni-sartori-premio-principe-de-asturias-de-ciencias-sociales-200532.html